Historia

ALAJUELA RECIBE EL TÍTULO DE CIUDAD Y EL DE PROVINCIA | SITUACIÓN GEOGRÁFICA DE LA PROVINCIA Y EXTENSIÓN TERRITORIAL | DIVISIÓN TERRITORIAL | HIDROGRAFÍA | GEOGRAFÍA FÍSICA | CULTIVOS MÁS IMPORTANTES | EX-PRESIDENTES | PARQUES Y TEMPLOS CATÓLICOS DE LA CIUDAD DE ALAJUELA

NUESTRA CIUDAD Y PROVINCIA
por: Lic.Goering Picado Arguedas (qdDg)

CÓMO NACIMOS:

Don Luis Felipe González Flores, en su interesante estudio “Origen y desarrollo de las poblaciones de Heredia, San José y Alajuela durante el régimen colonial”, dice lo siguiente:

“La población de La Lajuela debe su nombre al río de La Lajuela. Por primera vez se cita este río en los protocolos de Cartago, en el testamento de Juana de Vera y Sotomayor, viuda del Sargento Mayor García Ramiro Corajo otorgado en 1657. Entre sus bienes declara una estancia en el río La Lajuela con 400 yeguas y un burro, 200 reses vacunas y 30 y tantas bestias mulares. En la escritura de obligación a favor de los menores hijos de María de Zamora y José de Gallegos, el Alférez Nicolás de Céspedes otorgada en 1684, da en garantía una estancia de ganado vacuno en el sitio que llaman La Lajuela en el Valle de Barba, cercano del Río Grande de la Canoa. Por la misma época, en 1662 empieza a citarse el Río de las Ciruelas. Alonso de Sibaja, en una venta a José de Sandoval habla de un sitio de ganado en el Valle de Barba en la junta del Río de Elvirilla y el de las Ciruelas. El río Itiquís empezó a citarse en 1718. Gaspar Fernández de Solano, en su testamento declara tener, un hato en el río Itiquís que está a las puertas de los potreros del Poás y en él, ganado varios. En el siglo XVIII continúan citándose fincas tanto en La Lajuela como en Itiquís y en las Ciruelas. A través de la formación de estas fincas se va viendo el proceso geográfico del desarrollo de la población de Alajuela”.

El primer núcleo de población lo compusieron 268 habitantes hacendados en parte y distribuidos en cinco caseríos denominados: barrio de la Lajuela, barrio de los Targuaces, barrio de Puás, barrio Río Grande y barrio de las Ciruelas. Esos caseríos se extendían hasta la boca de la montaña del Aguacate. Los moradores se hallaban bajo la jurisdicción eclesiástica de Villa Vieja (Heredia) cuyo sacerdote, don Juan Manuel López del Corral, magnánimo y diligente se dolía de la inasistencia de los moradores de estos barrios a los ejercicios espirituales. La excusa de esos vecinos se justificaba hasta cierto punto por la extrema pobreza en que vivían en su mayoría, y además, porque para ir a la parroquia era necesario un recorrido de por lo menos diez kilómetros por entre senderos montañosos, a veces de difícil paso. Vista la dificultad, pensó el clérigo que la única forma de subsanarla, sería la creación de un oratorio o ermita en el propio lugar de los mencionados barrios, por lo que se dio a la tarea de hacer las gestiones pertinentes con el superior Obispo don Esteban Lorenzo de Tristán, quien en ese momento estaba en Costa Rica realizando una visita pastoral. Don Esteban Lorenzo de Tristán, era Obispo de Nicaragua y Costa Rica, teniendo la sede del obispado en León de Nicaragua.

Decía el presbítero en el mensaje que envió: “… Sólo un remedio encuentro en lo humano y es el mismo que su señoría Ilustrísima ha tomado en los pueblos y rancherías que ha visto; y es el de Proporcionar la distancia del distrito y marco de la provincia, poniendo en la mediación de este Valle de Iglesia, bien sea ayuda de parroquia para conservar el Divinísimo Sacramento, o bien sea Oratorio Público donde a lo menos tengan los días de fiesta la Santa Misa y explicación de Doctrina. En Esparza y en Nicoya socorrió V. Señoría Ilustrísima aquellas desamparadas almas poniéndoles el Divinísimo Sacramento permanente con los Sagrarios las tres villas; Guanacaste , Bagaces y Cañas, y todos aquellos fieles lograron ya el consuelo de que han estado privados tantos años; pues Señor Ilustrísimo ¿por qué no han de lograr esta misma piedad y beneficio las ovejas del dilatado Valle de Heredia?

“En este dilatado Valle no hay más Iglesia que en esta Villa Vieja de Heredia. Los vecinos del lugar donde es preciso auxiliarlos con Iglesia u Oratorio, estarían dispuestos para hacer su Templo. Convida la abundancia y fertilidad del terreno, la multitud de familias que lo desean y piden con ansia; y por relación adjunta V. Señoría Ilustrísima, que sin esperanzas alegres, en pocos años podría ser la población más grande de Costarrica. En medio de este Valle están situados como cinco barrios habitados y cultivados de los vecinos de Casa abierta contenidos en la relación que acompaño; y son los barrios de la Lajuela, Ciruelas, Targuás, Púas y Río Grande: los fertilizan dos ríos llamados Siruelas y Alajuela, con tanta facilidad, que sin puentes ni calzadas va el agua toda por donde quieran llevarla. El temperamento es sanísimo, el terreno fertilísimo y franquean las mejores y más cercanas maderas para la fábrica de casas. Este lo han elegido los mismos vecinos que conmigo y este memorial se presentan y con las mayores ansias piden a V. Señoría Ilustrísima el remedio de su desamparo”.

“Con ocasión de ser preciso a V. Señoría Ilustrísima pasar por este sitio para volver a la capital de León, esperan estos pobres su consuelo, porque tocará visiblemente lo que es difícil de explicar con la pluma.; y yo como su cura y que tanto interés debo tener en el bien espiritual y temporal de estos feligreses, ruego rendidamente a V. Señoría Ilustrísima que por afecto de su bondad y por las entrañas de nuestro Señor Jesucristo, se digne hacer mansión dos o tres días en aquel paraje para confirmar a todas las personas que por retirados y pobres no han podido pasar a efectuarlo en esta Villa; con este motivo tocará palpable cuanto expongo en este memorial.- Villa Vieja, a diez y ocho días del mes de setiembre de mil setecientos ochenta y dos.- Ilustrísimo Sor: Besa la mano de V. Señoría Ilustrísima su atento Subdito y Capellán, Juan Manuel López del Corral” (Se respeta la ortografía y estilo contenido en el documento).

En respuesta al pedimento, el Ilustrísimo Sr. Esteban Lorenzo de Tristán, ordenó levantar información de testigos vecinos del lugar indicado para que fueran examinados sobre los puntos contenidos en el pedimento del cura de Villa Vieja y proceder a lo que hubiera lugar. En efecto, se recibió declaración a varios vecinos, y todos manifestaron deseos de contar por lo menos con un Oratorio ante la imposibilidad de ir hasta Heredia, dada la pobreza en que vivía gran parte de los moradores. Aseguraron la asistencia de mujeres y hombres de quince y veinte años de edad que desde el bautizo no habían vuelto a la iglesia ni oído misa, ni confesado ni cumplido con los demás deberes espirituales. Que el pueblo se ofrecía a levantar la iglesia con su aporte personal y suministrar los gastos necesarios de asistencia.

Cumplidos los anteriores requisitos, su Señoría destinó para Oratorio público la casa de don Dionisio Oconitrillo, español ilustre quien gustoso cedió al efecto una pieza cerrada y murada “sin uso para otros destinos caseros ni profanos”. Dispuso también el señor Obispo que el presbítero López del Corral convocara a los vecinos de los cinco barrios para que el 12 de octubre de ese año 1782, y con el consentimiento de ellos, quedara elegido el sitio por estar a igual distancia para todos los barrios; que expresaran cuanto se les ofreciera para bien del lugar y luego se procediera a la bendición del referido Oratorio.

Presente su Señoría Ilustrísima en compañía de varias personas de la ciudad de León (Nicaragua), de Cartago y de Heredia, procedió a la bendición del Oratorio y declaró tácitamente la fundación de Alajuela, la que, 31 años después, en 1813, recibía el título de Villa Hermosa. Dijo misa, y concluida ésta, administró el Santo Sacramento de la confesión a todos los vecinos; hizo entrega del dinero necesario para la compra del terreno para una futura ermita, lonja y cementerio. Firman como testigos del acto, el Rev. Padre Fray Ambrosio Bello, el Rev. Padre Fr. Thomas López, Dn. Joseph Fco. De Albarado, don Antonio de la Fuente y el señor Ilustrísimo Tristán.

Pese a la erección del Oratorio, los vecinos de los cinco barrios insistían en que se levantara una Iglesia ayuda de parroquia, y a ese efecto, tiempo después iniciaron las gestiones pertinentes que elevaron al Excelentísimo Sr. Matías de Galbes, Presidente de la Real Audiencia de Guatemala y Vice Real Patrono de estas iglesias. El señor Obispo Tristán, haciéndose eco del justo pedimento, escribía a su Excelencia: “…No quisiera retirarme de este obispado sin dejar este consuelo a aquellas pobres y míseras ovejas; y por lo mismo ruego a U.S. por las entrañas de Jesucristo que les conceda este alivio espiritual que solicitan”.

Más tarde, en documento oficial, se decía: “Y con flexión a todo, es de dictamen no sólo de que se apruebe la erección de la Iglesia ayuda de Parroquia de la Villa Vieja de Heredia en medio del dilatado Valle de su feligresía en la provincia de Costa Rica, acordada por el R. Obispo de Nicaragua en la visita que hizo a su Diócesis en el año 1782, sino que además se prevenga al Presidente de la Real Audiencia de Guatemala que dé todas las disposiciones convenientes a que dichos cinco Valles se edifiquen las demás iglesias que convenga con proporción al crecido número de habitantes de aquellos contornos…”

Por fin, la iglesia ayuda de parroquia se concluyó, y el 12 de octubre de 1790, el presbítero Juan Manuel López del Corral le impartía su bendición. Este fue el segundo santuario con que contó la ciudad de Alajuela. Se dispuso dedicar el templo a la Virgen del Pilar y a San Juan Nepomuceno como Titulares de la iglesia y Patronos de la población de Alajuela.

ALAJUELA RECIBE EL TÍTULO DE CIUDAD Y EL DE PROVINCIA

El 11 de noviembre de 1824, Alajuela recibe el título de ciudad y el 7 de diciembre de 1848, según la nueva terminología para la división política del país por la Constitución promulgada ese año, el de provincia y como Cantón I

SITUACIÓN GEOGRÁFICA DE LA PROVINCIA Y EXTENSIÓN TERRITORIAL

El territorio de la provincia de Alajuela está comprendido entre los 9º 84’ y los 11º 12’ de latitud norte. Limita al Este con Heredia; al Oeste con Puntarenas y Guanacaste; al Norte con Nicaragua y al Sur con San José. Tiene un área de 9.752,84 kilómetros cuadrados. Población aproximada: 500.000 habitantes.
Es la segunda provincia en población y posee parajes de gran belleza natural.

DIVISIÓN TERRITORIAL

La provincia de Alajuela se divide políticamente en 15 cantones a saber: el Central, San Ramón, Grecia, Atenas, San Mateo, Naranjo, Palmares, Poás, Orotina, San Carlos, Alfaro Ruiz, Valverde Vega, Guatuso, los Chiles y Upala.
El cantón Central de Alajuela cuenta con 14 distritos: Alajuela, San José, Carrizal, San Antonio del Tejar, Santiago Oeste (Guácima), San Isidro, Sabanilla, San Rafael (Ojo de agua), Santiago del Este (Río Segundo), Desamparados, Turrucares, Tambor, Garita y San Miguel de Sarapiquí.

HIDROGRAFÍA

Los ríos que riegan esta importante provincia son: el Grande de Tárcoles, San Carlos, Río Frío, Tres Amigos, Aguas Zarcas, San Lorenzo, Peñas Blancas, Arenal, Virilla, Jesús María, río Cuarto.

GEOGRAFÍA FÍSICA

Debido a su extensión, en esta provincia podemos observar una gran variedad de relieve; entre ellos encontramos formaciones volcánicas, entre las que se destacan el Volcán Poás en la Cordillera Volcánica Central. El Volcán Arenal, el Rincón de la Vieja, el Miravalles y el Tenorio, en su límite oeste con la sierra Volcánica de Guanacaste.
Entre los cerros sobresalen: el cerro platanar, cerro Níspero y cerro Congo. Además cuenta con lagunas como la de Caño Negro y parte de la Laguna del Arenal queda en su territorio. Llanuras, al norte las de Guatuso y al este la de San Carlos.

CULTIVOS MÁS IMPORTANTES

El café, la caña de azúcar, piña, frijoles, tabaco, cítricos, fresas, legumbres tubérculos, flores y plantas ornamentales.
Se practica la avicultura, la apicultura, la porcicultura y la ganadería de leche.


PARQUES Y TEMPLOS CATÓLICOS DE LA CIUDAD DE ALAJUELA

PARQUE CENTRAL: Lo que ahora es nuestro magnífico Parque Central fue, en 1875, lo que comunmente se denominaba “Plaza Principal” que servía como “Mercado de Víveres”, se lidiaban toros, se efectuaban bailes populares y se ejercitaban los milicianos.
Como la ciudad carecía de parques, la Municipalidad de 1890 acordó formar uno en esta plaza. Para ello se aprovecharon los servicios del experto italiano Rogelio Bernini quien contrató la obra por la suma de 2.700 pesos, habiéndola entregado en noviembre de 1892.
En noviembre de 1898 se firmó contrato con los señores Anselmo Molina, José Montoya y Santiago Solera, para la contratación de una acera de piedra anexa a la que ya existía alrededor del parque, dándole así el ancho que ahora tiene. Esta obra fue entregada el 26 de julio de 1900.
Los asientos consistían en bancas de madera con armadura de hierro, pintadas de verde, los cuadros cultivados de flores no estaban entonces sembrados de zacate, y a las callecillas interiores se les había hecho una especie de macadam que con el tiempo fue destruido por las aguas pluviales.
Así se mantuvo hasta que en 1928 se decidió acondicionar ese importante paraje. Fue entonces cuando se hizo la plataforma de concreto que cubrió todo el parque; se reemplazaron las bancas por los sabrosos poyos de concreto y se derribaron los higuerones para reemplazarlos por árboles de mango.
En el centro del parque está instalada una hermosa fuente donde aparece una placa de mármol que dice:

“Plaza del Benemérito General Guardia”

Al costado Oeste está el kiosco. Al Sur, se halla el busto del eminente historiador don León Fernández Bonilla.
Recientemente se remodeló totalmente este parque, siendo uno de los parajes públicos que reune las mejores condiciones de frescura y comodidad.

PARQUE JUAN SANTAMARÍA: Está ubicado cien metros al sur del Parque Central. Allí se levanta el monumento al Héroe Nacional, obra de Croisy, alegoría de Gustave Desoye, fundido por A. Durenne. Esta estatua fue inaugurada el 15 de setiembre de 1891, durante la Administración de don José Joaquín Rodríguez Zeledón.
Dicha estatua fue armada por el señor Manuel Jirado Ibarra y el pedestal construido por el artesano José Bulgarelli Paiano.
Con motivo de celebrarse el primer centenario de la Campaña Nacional, el parque fue acondicionado convenientemente, iniciando los trabajos en setiembre de 1955. En la actualidad, se trabaja en una remodelación total que una vez concluida, llevará el nombre de “Parque de los Héroes”.

PARQUE PALMARES: En el mes de abril de 1901 se pensó en hacer un parquecito frente al hospital en construcción, y se comisionó al señor Procurador Municipal para que tratara de adquirir las propiedades de particulares que se hallaban en esa manzana.
Las propiedades dichas fueron obtenidas por el Municipio, pero no se hizo el parque, sino que se dejó al servicio público una plaza dispareja con arboleda de higuerones al costado sur. Así, en ese estado, permaneció por años hasta que, siendo Gobernador don José María Pacheco Gutiérrez (1916), resolvió transformar en realidad lo que fue un ideal de la Municipalidad de 1901. Los trabajos se ejecutaron con tal decisión, que pronto no más el paraje se trocó en un bonito lugar de recreo.
Con motivo de la actitud gallarda y leal de los palmareños, solidarizándose con esta ciudad de Alajuela cuando en 1924 los ramonenses agitaron su estandarte de aspiración provincial, el regidor don Mario Agüero González, propuso que a ese parquecito se le siguiera llamando “Parque Palmares” y así quedó acordado en sesión de la Municipalidad de 15 de abril de 1925.
Últimamente se realizó en este parque una restauración que lo ha embellecido notablemente, trabajos en los cuales la Municipalidad invirtió la suma de setenta millones de colones. En él se levanta un monumento a la memoria de una de las figuras históricas más grandes de América; de un estadista que convivió entre nosotros y que supo guardar en su afecto las demostraciones de simpatía que se le rindieron en su concepto de exiliado político: el general ELOY ALFARO. Luchador incansable por las conquistas de la liberación de los pueblos; murió como mártir y como héroe en el cumplimiento de sus principios ideológicos. Su afecto por esta tierra lo hizo manifiesto desde su lejana patria Ecuador, siendo Presidente de la República y como caudillo revolucionario, imponiéndole a una de sus naves el nombre de “Alajuela”. En el referido monumento se lee esta inscripción:

“En esta ciudad vivió ELOY ALFARO, estadista que Combatió por la hegemonía del liberalismo; fue gobernante
De su patria el Ecuador y glorificó el nombre de Alajuela”.

PARQUE GENERAL FERNÁNDEZ

El 13 de mayo de 1884 y a moción del regidor don Joaquín Sibaja M., se acordó bautizar esta plaza –situada al costado Este del cementerio- con el nombre de “Plaza General Fernández”; como muestra de gratitud por los importantes servicios que el general don Próspero Fernández le hizo a la provincia de Alajuela.
En el centro de ese paraje existió una bonita fuente de hierro pedida a la casa inglesa R. Laidlaw & Son-Engineers & Contractors Glasgow, frente a la que se le puso una placa con la siguiente inscripción:

“Parque del General Fernández”
1884

En la administración Cortés fue acondicionada la plaza que se encontraba en estado de abandono, habiéndosele hecho acera alrededor.
En el año 1962 se iniciaron los trabajos para convertir ese paraje en el actual parque. Al costado Este del mismo, se levanta, gallardo, el busto de don Próspero.

Recientemente, la Municipalidad local puso en marcha un proyecto de restauración del Parque Próspero Fernández con una inversión de setenta millones de colones.

FUENTE DE LA LIBERTAD

Para conmemorar dignamente el Centenario del nacimiento de Juan Santamaría (29 de agosto de 1931), dispuso el Ayuntamiento comprar la propiedad donde nació el Héroe, con el propósito de formar allí un parquecito donde sería colocada una simbólica piedra obsequio del colegio de San Luis Gonzaga al Instituto de Alajuela. El monolito ostenta esta significativa inscripción: “FUENTE DE LA LIBERTAD”, y es en ella donde las futuras generaciones podrán beber las aguas cristalinas del patriotismo.

“De la piedra tosca brotó el manantial de aguas vivas y reconfortantes. Y tenía que ser Alajuela, la heroica y legendaria ciudad del sacrificio, a donde la Piedra de la Libertad llegara enviada desde “la muy noble y leal Cartago”.

En medio de este sanchismo, de esta indiferencia, de este sueño de opio en que vivimos, la Tea Gloriosa y Fulgurante del soldado Juan, deberá ser mantenida en alto, para hacer milagros póstumos…

TEMPLOS CATÓLICOS: El templo parroquial fue construido entre el 21 de mayo de 1854 y el 22 de diciembre de 1863, fecha en que se inauguró solemnemente por Monseñor Joaquín Anselmo Llorente y Lafuente, primer Obispo de Costa Rica (en 1850, mediante la bula “Christiane religiones auctor” el papa Pío IX constituía a Costa Rica en Diócesis propia, separada de Nicaragua). Este templo parroquial fue elevado al rango de CATEDRAL el 14 de agosto de 1922.

Nuestra Iglesia Catedral experimentó una profunda remodelación, trabajos que se inician entre 1946 y 1967. En febrero de 1992 se reinician los trabajos de restauración empezando por la fachada. Al año siguiente se continúa con la segunda etapa con el reforzamiento estructural de las paredes Norte y Sur de la nave central y el techo. En 1994 se concluye la última etapa, que consistió en la reconstrucción de las dos sacristías y de la cúpula ( esta última, símbolo monumento que perpetúa la memoria del muy ilustre padre Francisco de Paula Pereira Matamoros (padre Chico) y cuya bendición se efectuó el 25 de enero de 1891).

El sábado 2 de diciembre de 1995, luego de cinco años de estar clausurada por motivos de remodelación, es abierta al público la Catedral. Los alajuelenses nos sentimos orgullosos de nuestro bello templo.

Iglesia de la Agonía: Se inician los trabajos de este moderno templo el 11 de noviembre de 1935, y el 31 de marzo de 1940, se procedió a su bendición.

Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús: La construcción se inicia en setiembre de 1931 y se concluyen en 1934.

Iglesia del Carmen: El templo actual, obra del arquitecto Eric Ardón, recibió la bendición el 16 de julio de 1966 de manos de Monseñor Juan Vicente Solís Fernández, tercer Obispo de la Diócesis de Alajuela.

Iglesia de la Concepción: La ermita se construyó en 1889. Esta iglesia cuenta como Patrona a la Virgen de la Purísima Concepción. Todavía permanece en pie la simpática iglesita, siempre elegante como campesina endomingada.

Al costado Norte de la ermita, se levanta un moderno templo, el cual recibió la bendición por parte de Monseñor José Rafael Barquero Arce, actual Obispo de Alajuela, el 8 de diciembre de 1990.

ALAJUELA FUE LA CUNA DEL HÉROE NACIONAL JUAN SANTAMARÍA,
Y EN ELLA SE ENCUENTRA UBICADO EL AEROPUERTO INTERNACIONAL
QUE LLEVA SU NOMBRE.
EL 12 DE OCTUBRE DEL PRESENTE AÑO 2006, ALAJUELA
ESTARÁ CELEBRANDO LOS 224 AÑOS DE SU FUNDACIÓN.

“PERDER LA HISTORIA SERÍA PERDER LAS RAÍCES Y CON ELLAS LA IDENTIDAD DE UN PUEBLO”.

BIBLIOGRAFÍA

Instituto de Alajuela. Libro del Centenario de Juan Santamaría. Imprenta Nacional, San José, Costa Rica. 1934.
Municipalidad de Alajuela. Folleto sobre información Básica. 2004.
Murillo Salas, Rodolfo. Diócesis de Alajuela en sus Bodas de Diamante. 1996.
Picado Soto, Francisco. La ciudad de Alajuela y sus templos católicos. Imprenta Nacional, San José, Costa Rica. 1951.
Apuntes para la historia de la ciudad de Alajuela. Imprenta Nacional. 1966.

Referencias bibliográficas:

(1) nombre que originalmente llevaba lo que hoy es Liberia.